CREACIONES LITERARIAS

PIO XII BLOG

Basado en el cuento, “EL PRESO” de Medardo Fraile. Una vez leído el texto y analizado en profundidad, todos llegamos a la conclusión que el trasfondo del relato era “LA LIBERTAD”. Bajo la dirección del profesor se nos sugirió que escribiésemos un relato en el formato que cada uno en su creatividad fuera capaz.

Para poner al día a los lectores haremos una breve sinopsis del cuento. Jeremías un hombre frágil e inocente, en su afán de complacer a una mujer de la que se sentía atraído, cogió un tulipán con el fin de acariciarla, con tanta mala suerte que dentro del tulipán había una gran piedra que al darle en la cabeza, la mato y lo llevaron preso. Al cabo de muchos años, en un invierno donde no dejaba de nevar, acertó a encaramarse en la ventana de su celda una nevatilla que con el tiempo todos los días le acompañaba en la celda, hasta tal punto, que con el tiempo el fue cogiendo la forma del pájaro, y un día salió volando por la ventana y por fin pudo ser libre. Sabemos que en la brevedad, cada lector sacará su propia conclusión. A continuación os dejamos con algunos de los relatos escritos por los alumnos de la clase de Lectoescritura creativa.

LA LIBERTAD.

Libertad, palabra hermosa.

Los que siempre hemos disfrutado de ella, y no hemos tenido ningún ser querido que haya carecido de este don, no le damos importancia a ser libres.

Pienso que Jeremías, a quien habían condenado siendo inocente, lo que este pobre. Lo que sí creo es que los seres humanos tenemos la capacidad de manejar la imaginación a medida de nuestros deseos, dependiendo de de cada persona, y esa nadie la puede apresar porque es libre completamente y vuela como la nevatilla volaba en el cuento que nos ocupa.

Hay muchas cosas que podríamos decir de la libertad, En la vida, la mayoría disfrutamos de ser libres, porque no estamos en una cárcel: aunque siempre, de alguna forma somos presos de algo a de alguien, como por ejemplo, de un deber, una obligación un entorno familiar etc.

Regreso de nuevo a la imaginación. Cuando yo tenía unos doce o catorce años, había una niña en mi calle, más o menos de mí edad, que contó que se había quedado si madre. Vivia con un padre y una madrasta. Un día que se encontraba sola en su casa, empezó a pensar y pensar en su madre, tenía tantas ganas de estar con ella, que su imaginación volaba cada vez más y más, hasta que la vio venir y abrazándola le pregunto la madre si se quería ir con ella. ¡¡¡Siiiiii!!!!. Contesto María que así se llamaba mi amiga. Dice que se encontraba tan agusto que no quería separarse de ella nunca más.

Abrazadas las dos María despertó, ya que al final pensando en su madre se quedó dormida.

Saco la consecuencia, de que aquel rato fue para ella tan importante que nadie se lo podría quitar. Y termino como empecé.

¡¡¡LA LIBERTAD!!! PALABRA HERMOSA.

Realizado por: Amelia Bustos.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

SOY LIBRE

Hace unos años en el bosque de Bolonia, había un zoológico. Era grande, tenía muchos animales salvajes y raros. Entre ellos había dos lobos jóvenes que seguramente habían nacido en cautividad, los pobres no sabían lo que era ser libres pero no pasaban hambre y estaban sanos.
Uno de ellos era muy travieso y atrevido, un día mientras estaban limpiando su espacio vital, la puerta se quedo mal cerrada y el más atrevido no dejo de escapar la ocasión, salió como alma que lleva el diablo, como empezaron a perseguirlo de inmediato, corrió como un desesperado hacia las profundidades del bosque. El lobo sabía que si le alcanzaban se acabaría su libertad y la posibilidad de descubrir el mundo. Tanto y tanto se alejo, que escondiéndose hasta del olor del hombre consiguió llegar hasta las montañas de Auberque. Tenía mucha hambre, y supuesto que no sabía cazar, se alimentaba de lagartijas y ranas, consiguió coger hasta alguna serpiente. Esto no es comida para lobos, pensaba, me muero de hambre, ¡pero me siento libre!.¿Cuánto echo de menos a mi compañero?, y sobre todo a la comida que nos traían a su hora.

Una tarde, ya anocheciendo, sintió el olor a lobo, se asusto, solo tenía su instinto y ninguna experiencia, pensó. Y si no me aceptan, y si me hacen daño. Pero en el fondo estaba impaciente por ver algunos de su raza.

Al día siguiente, siguió adentrándose en lo más profundo del bosque, y en un momento oyó un aullido seguido al poco por otros que respondían. Ya están cerca pensó, ojala me acepten. Era una familia, los padres y tres lobatos de su edad, se acerco a ellos con gestos de humildad, en su lenguaje les explico su odisea y sus mil y un peligros pasados. Los lobatos se pusieron a jugar con é,l a mordisquearlo, pero solo a modo de juego, los padres le acercaron unos restos de comida para que se reconfortara y calmara su hambre.

Gracias a sus esfuerzos y sagacidad pudo encontrar su libertad y una familia de adopción.

Realizado por: Vicenta Gaitan.



                                    ::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

LA LIBERTAD

Cuando Jeremías, víctima de la fantasía del autor, tuvo la mala suerte de que en un tulipán cupiera una piedra tan grande para romper una cabeza, como un cáncer, nos cuenta el autor, ya se necesita tener mala suerte o una mente retorcida por parte del autor. No sé, se me ocurre que hubiera sido más creíble un tulipán envenenado. Pero bueno llegado a este punto la casuística ya es lo de menos. Lo importante es que jeremías estaba privado de libertad, consumiéndose en una vida triste y anodina, hasta que un pájaro llamado nevatilla se poso en su ventana, por cierto hoy he recordado que en mí pueblo se les conoce como Pajarita de las nieves. El caso es que decide quedarse con él y con el paso del tiempo crearlo a su semejanza, con el fin de que pudiera volar y de esta manera alcanzar la libertad que tan injustamente el autor le había condenado, seguramente buscando alguna solución ante tan injusta condena.

Yo hoy quiero rivalizar con la imaginación y la fantasía del autor, y cambiar de alguna manera la secuencia. Bien, por fin Jeremías logra alcanzar la libertad, sale volando y se siente libre, pero al posarse en la primera rama del primer árbol que divisa, se rompe el encanto y de pronto vuelve a ser las jeremías humano que ingreso en prisión. De pronto se encuentra en paisaje nevado, muerto de frio, sin comida, sin casa donde refugiarse, sin trabajo y sin oficio. Esta es la clase de libertad que anhelaba Jeremías?, seguro que echaría de menos su cuenco de agua y su trozo de pan, ni por supuesto tampoco tendría el libro que tanto anhelaba en su celda. ¿Qué clase libertad había elegido el inocente de Jeremías?. La libertad que cantaba Nino Bravo cuando cantaba, “Libre como el ave que escapo de su prisión y puede al fin volar”. Y si, fue libre pero solo recogió su lamento y su pesar. Recuerdo en este momento en que escribo, la fantástica película “Cadena Perpetua” donde los presos que terminaban su condena se refugiaban en una pensión donde la mayoría terminaba suicidándose, como decía Galeano “quien no está preso de la necesidad está preso del miedo, y con estas dos premisas la libertad brilla por su ausencia. Aquella libertad sin ira que cantaba Jarcha, hoy es pura utopía. La libertad, seguramente es el don más preciado del que un ser humano puede gozar, pero desgraciadamente aquella libertad sin ira aún perdura en el tiempo, porque el mundo está lleno de ira, de envidias, de poderes ocultos que te mediatizan, te mentalizan y ni siquiera nos dejan la libertad de pensar libremente.

Vivimos como esclavos que no sabemos nunca donde mirar ni qué, y que entre amos y latigazos nunca conoceremos el difícil y estrecho camino de la libertad. Pobre Jeremías… Pero no te preocupes demasiado, En algún lugar tiene que haber un rayo de luz que disipe las tinieblas del futuro.

Realizado por: Juan Miguel Aroca

No hay comentarios:

Publicar un comentario